martes, 29 de enero de 2013

Que extraño...





Y no iba mal encaminada aquella anciana que decía que le faltaban algunas pertenencias, como tampoco mal encaminada su señora hija... creyendo que todo era casual, siempre se podría culpar a una empleada de compañía con nacionalidad extranjera.

Y ahora hablemos del cofre del hombre muerto, podemos hablar al peso o al precio, pero ya te digo que esas tres cifras hoy en día valdrían un poco más... lo mismo seguirían siendo tres cifras, pero en ascendente, por el contrario el peso, el mismo.

Ahora bien, no hace falta ser vidente, solo inteligente, para saber que no contabas con permiso alguno para hacer lo que hiciste, donde el placer de la materia sustituye fácilmente al valor de los principios.

Entonces es cuando decidiste traficar con personas, en tu caso, dinero fácil y rápido si sabes como hacerlo.

Esto es solo es la punta del iceberg, hay más, mucho más.



Tic tac tic tac... demasiados indicios no son casualidad.



                                       




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